
Fragmento de "Seda":
Mi querido amo,
No temas, no te muevas, no hables. Nadie nos verá, quédate como estás, quiero mirarte, tenemos la noche para nosotros y quiero mirarte. Tu cuerpo para mí, tu piel, tus labios. Cierra los ojos, nadie puede vernos, y estoy aquí, a tu lado, ¿me sientes? Cuando te toque por primera vez será con mis labios. Sentirás el calor, pero no sabrás de dónde, quizá estará en tus ojos, presionaré mi boca contra tus ojos y tú sentirás el calor.
Abre tus ojos ahora, mi amado, tu mirada en mis senos, tus brazos levantándome, dejándome deslizarme en ti. Mi débil llanto, tu cuerpo temblando…No tiene final, ¿no lo ves? Por siempre harás tu cabeza hacia atrás, yo por siempre enjugaré mis lágrimas. Este momento tenía que suceder, este momento sucede y este momento continuará, desde ahora por siempre.
No debemos vernos, volver a vernos, lo que estábamos destinados a hacer lo hicimos. Créeme, amor mío, lo hemos hecho para siempre. Mantén tu vida fuera de mi alcance, y si sirve a tu felicidad, no dudes por un momento olvidar a esta mujer que ahora dice, sin rastro de arrepentimiento…Adiós.
Alessandro Baricco.
No es falta de ideas, no es que no pueda ponerlo en mis palabras, pero es que no podía encontrar mejor manera de explicar...fuimos y somos lo que debíamos ser, o mejor dicho, no fuimos lo que no debíamos ser, gran desilusión, gran parte de la vida, fuiste alimento de mi alma de triste poeta, ya no debo llamarte mi amor, aunque no lo sepas, aunque no lo veas, desde el momento en que transcribí el texto supe que hasta ahí era donde íbamos a llegar, pero nunca quiso entenderlo mi corazón, que hasta la fecha sigue igual, y llora, pero afortunadamente al paso del tiempo entiendo, reconozco mi enfermedad. Haber hecho las cosas mal puede llevarme a hacerlas bien, a cambiar, a crecer, aunque nunca estés conmigo...Yo nací para esto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario