jueves, 18 de septiembre de 2008

Reflexiones de la almohada

¿Qué queda cuando tienes que vivir de los recuerdos?
Cuando cada noche antes de dormir viene a ti el mismo tren,
ese tren maldito de imágenes y palabras, de todo lo vivido,
de todo lo dicho y lo que ahora no te deja respirar de la
misma manera.

En la ausencia, en medio del caos, después de una tormenta,
he descubierto que le extraño tanto que no sé cómo dejar de hacerlo,
ni siquiera el no decirlo me alivia, ni siquiera evitando su nombre lo consigo.

Y es cuando en la soledad de mi cama, haciendo un recuento de lo acontecido,
quedándome sola, ante nadie más que la oscuridad y con la punzante voz de mi cabeza,
sé qué es lo que me haría feliz.

Sé que no se trata de encontrar cualquier cosa, no se trata de cualquier nombre,
no se trata de una soledad sombría de un berrinche absurdo,
se trata de la impotencia de amar a quien no te ama,
de extrañar a aquél que no te extraña,
de un solo nombre en todo el mundo, de un ser escondido dentro
de un rostro diferente, de una voz nueva, de una apariencia distinta,
pero con un mismo brillo en la mirada.

Se trata de esa persona y de ninguna otra la que me tiene así,
se trata de querer decirle al oído: te quiero, se trata de darle la mano, ponerla
en el corazón mío y hacerle ver todo lo que quisiera para él, todo lo bueno
mío que puedo regalarle sin él pedírmelo, esperando que finalmente cese su ceguera
del corazón, más no de la mirada, ya que los ojos engañan, y así como trato de hacerle ver
que no me importa, mi corazón sólo le grita fervientemente cuanto le extraña.

Se trata de decirle que devolvió la luz a mi vida, que desde que le conocí no pude ser la misma,
que a su lado sonreí como nunca, que en medio de la nada lo que podía oir era su risa.

Mil y un noches me revuelco, lloro y pienso sin conciliar el sueño: "¿Alguna vez he de volverle a ver,
alguna vez cambiaría algo en él saber mi verdad?"

Inmediatamente la respuesta llega y hiere como una bala fría e inmediata: "No".
No porque ya me hizo daño, no porque contradijo todas sus palabras, no porque no está dispuesto,
no porque a mí ya no te extraña, no, no, no...No porque simplemente yo soy un "no" eterno.

Si pudieran tantas lágrimas purificar el corazón marchito por tantos "no" de la vida mía, seguramente tendría un
corazón y un alma restaurados para recibirle con brazos abiertos en caso de que se decidiera a correr hacia mí.
Y aunque no haya otra persona que quiera tanto en mi puerta, el veneno de la desconfianza, la espina de la mentira,
la punzada de su juego, me hacen ya no querer darle la bienvenida.

Así pues se trata también de demostrar, de hacer una diferencia, yo le amo sin necesidad de ningún título
pero no puedo perderlo todo ante todo lo que él "NO" me ha de dar, entonces no se trata solamente de amar,
y si lo que en esta cajita del alma no es lo suficiente para su dicha , la diversión fugaz de nuestros
momentos no lo es para mí, yo no juego a medias, yo amo en serio y por largo tiempo.

Por eso, aunque tantas veces le haya de llorar, aunque tantas veces a sus aposentos quiera correr y decirle:
¿qué no ves cuánto me haces falta?, aunque tantas veces ni su nombre pueda pronunciar y a todos regale
una sonrisa fingida, se trata de solamente dejarle ir en paz.

domingo, 14 de septiembre de 2008

UNA RAZÓN

TODO TIENE UNA RAZÓN DE SER,
CADA IRONÍA, CADA MUECA,
Y CADA LÁGRIMA DERRAMADA DÍA CON DÍA.
TODO ESTÁ JUSTIFICADO
NADA FUE ERROR
NADA FUE POR HUMOR
CADA VEZ QUE TRATO DE DISIMULAR
ES POR UNA PODEROZA RAZÓN
Y SI DIGO QUE ME QUIERO MORIR
ES POR MI AMARGO CORAZÓN,
CADA MENTIRA,
CADA FALSO ABRAZO,
CADA COSA SUYA QUE NO PUEDO EXPLICAR
ES EL DOLOR AGUDO QUE NO PUEDO ERRADICAR.

TODO TIENE UNA RAZÓN,
NO ES POR SU ATENCIÓN LLAMAR,
AMIGOS, COMPAÑEROS,
LA NOCHE ES LARGA
Y NO HAY QUE ME DIGAN
QUE ME SAQUE DEL FONDO DEL AGUA.

jueves, 11 de septiembre de 2008


Sé, esta noche sé muchas cosas:

Sé que no puedo obligarte a quererme

Sé también que conocerte no fue mi elección.

Sé también que si decides continuar tu

Antiguo camino, no podré detenerte.

Aunque por dentro no pueda respirar.

Sé que no puedo cambiar mi pasado

Sé que no puedo ver el futuro

Sé que tampoco puedo evitar

Sentir mi ilusión flotar

Cuando frente a ti estoy.

Sé que no fue tu elección toparme,

Sé que no puedes elegir quererme,

Sé que no vendrás si te lo pido,

Sé que no te quedarás sino quieres.

Sé que llega un punto donde

Ya no es elección de uno sólo.

Pero yo creo que te quiero

Y eso tampoco yo lo elegí.

Y Dios sabe cuánto de esta situación

Me quise alejar.

Sé que esta noche no te podré encontrar,

No sé si para ti “el momento” llegará.

Pero quiero que de mi te llegues

A enamorar.

Sé que la impotencia me matará

Sé que el desamor me bloqueará

Sé que en vísperas de navidad el dolor

Aumentará, por que no estás conmigo,

Porque yo te necesito

Porque tú fuiste lo que no esperaba

Y en medio de mi tormenta me hizo sonreír.

Fuiste tú y nadie más,

Y es en tus brazos donde quiero estar,

Y si estuviera equivocada

Estoy dispuesta a averiguar…

Y sé, yo sé…

Esta noche sé que no combatiré la ansiedad,

Ni esta noche ni muchas otras.

Sé que sólo mi calma regresará

De tu boca con las palabras

Que desde que te conocí sueño escuchar.

Pero sé, que si ya no regresarás,

Si ya te fuiste,

Si te arrepentiste,

Ya nada podré hacer,

Aunque muera por dentro,

Y la luz que trajiste se extinga por siempre…

Sé, que si a mí vinieras,

Haría y desharía por hacerte feliz.


EJSL. DR